Destellos

Todo era oscuridad. Una pequeña luz despertó, tímida. Y las tinieblas cesaron. La luz adquirió mayor fulgor y centelló plenamente durante segundos. Al cabo de un breve tiempo su intensidad fue menguando: volvía a ser pequeña, tímida. La luz se apagó. Todo fue oscuridad.
―Eso es la vida ―dijo la luciérnaga.

Emigración

El pulóver gris, el pantalón, la camiseta blanca…
―¿Y a María Eugenia?
―Ahora no cabe, me la llevo después.
El cinto carmelita, el abrigo rojo, la revista de…
―Oye, ¿y a tu mamá?
―Ahora no cabe, me la llevo después.
El pasaporte, el seguro, los documentos de…
―¿Y tus sueños?
―Ahora no caben; allá yo compro más.

Best Seller

Una serpiente interminable, a punto de atacarlo. Eso le pareció la fila a J.B. Lentamente abrió el volumen, la estilográfica dibujó una elegante curva en el aire; comenzaba la fiesta de las dedicatorias. Una joven de cabello sorprendentemente negro, verdes ojos de almendra, universitaria. “Ana María, ojos como el mar, para ti el primero”. Bella sonrisa. No muy lejos podría estar el amor. Un soldado del servicio militar. “Con afecto J.B”. Obrero con overol de mecánico. Sonrisa franca. “Cariño y respeto de J.B.” Escribes, ¿no? Eso se ve.

El Dicciosaurio

Mi hermanito Ulay volvió muy contento. Era la primera vez que él iba solo a la Feria del Libro, como mis papás están siempre ocupados y yo tengo un yeso en el pie. Además, las carpas estaban a la vuelta de la esquina:
―¡Compré historietas, barajas y libros de colorear. Pero no olvidé lo que me pediste —aclaró y respiré aliviado de que no gastara mis ahorros en chucherías—. ¡Traje el dinosaurio que me pediste! —Anunció satisfecho y de inmediato supe que algo andaba mal—. Me dio mucho trabajo, pero lo encontré. Suerte, porque era el único.

Amnesia

Michelle tenía solo 7 años cuando se lo dijo a todos en su barrio, se lo comentó también a mami, papi y los abuelos. En las escuelas redactó composiciones, realizó dibujos y, en algún que otro matutino, recitó poemas al respecto. Cuando la adolescencia arribó se volvió su cruzada personal y libros fueron devorados, maestros interrogados, nubes estudiadas, parques recorridos ¡Ido-Ida-Idos-Idas-Ando-Endo!

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