Ángel en su boca

Aquella es mi novia pero ella no lo sabe, dijo a su mamá al tiempo que se soltaba de su mano y corría a la fila de niños ordenada por tamaños. Era uno de los primeros, el tercero o el cuarto, años después pensará que al menos no era el más bajito. Hoy es viernes, día de desafinar el himno y la maestra recuerda que hay que ponerse serio y cantar con voz de guerra, porque para eso es un himno y no una canción cualquiera. La guerra es su juguete preferido, ese año de los tres juguetes a elegir dos eran pelotones de soldados y el dirigido una pistola.

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