El polaco

Le pegamos hasta cansarnos, pero el pájaro no echó sangre. Lo dejamos tirado en la calle. Todavía se movía y se quejaba. Así aprende a respetar a los hombres, dijo Diego. Y yo dije que sí, que así aprendería a respetar a los hombres. Diego me abrazó y nos fuimos para el parque a joder un poco. El parque estaba rico. Nos sentamos en un banco, a meternos con las niñas. Al rato le pregunté a Diego, tú crees que tengamos problemas. No, y me pasó la botella. Así es Diego desde chiquito, como un hermano. Pero el pájaro no echó sangre.

Gris

Siempre te inclinas por el gris, esa tonalidad crea una atmósfera de hundimiento, de una oscura y desoladora cerrazón, pero yo me empeño en que es mejor una gama más agresiva, más cercana al amarillo, por ejemplo. Ése era el color preferido de Madre, nos dijo alguna vez que allí estaba toda su fuerza, después he pensado que era cierto, ella encontró en el amarillo una especie de refugio, de extrema salvación.

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