Deudas

A duras penas he reunido los dineros para pagarle a Dios el día de hoy. Aún le debo 45 centavos de ayer y faltan apenas dos minutos para las doce en punto de pasado mañana. El Señor siempre tan generoso.

El dinosaurio

Se sintió un poco nervioso. Hoy demostraría que todos estaban equivocados. Él no era la prolongación de un sueño. Ya lo había decidido. Me comeré al hombre, se dijo, la idea le tranquilizó por un momento, después recordó algo terrible. El hombre estaba dormido. 

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